Cada vez retrasamos más la edad para ser madres. Cada vez son más las mujeres que son mamá a los 40 años. Hay que tener en cuenta que hay muchos contra, pero también algún pro. Y, en definitiva, si eres una mujer sana, puedes asumir perfectamente el riesgo de quedarte embarazada a esta edad. Hay un sinfín de razones, circunstancias laborales, sociales o económicas que influyen en que las mujeres decidamos ser mamá a los 40. Todo es cuestión de actitud. Hoy en día la vida no acaba a los 40 años ni para la maternidad, ni para la sexualidad, ni para el amor, ni para la vida en general. Biológicamente, puede ser mejor tener hijos más joven, pero ser mamá a los 40 puede ser un factor muy positivo emocionalmente. Sea como sea, la maternidad tardía se está convirtiendo en una tendencia demográfica. Ser mamá a los 40 ya no es algo raro, se está convirtiendo en una opción muy válida y que cuenta también con pros. La mamá a los 40 cuenta con una mayor madurez emocional. La llegada del bebé no es casualidad, sino que es una decisión tomada y reforzada. La mamá sabe bien que quiere formar una familia, se informará y se centrará en sus hijos. Con revisiones periódicas y cuidados adecuados, no tiene por qué haber mayores problemas para la mamá a los 40. Para ello, se recomienda consultar con el profesional ginecológico, hacerse chequeos cada mes para estar pendientes del estado del bebé y de la madre.  Se puede ser mamá a los 40 conociendo todos estos beneficios, pero también los contras que conlleva. 

Contras de ser mamá a los 40

Las posibilidades de que el bebé pueda tener alguna alteración cromosómica son mayores. Aunque la buena noticia es que calcular el riesgo al comienzo del embarazo es posible con el triple Screenig. Esta prueba consiste en evaluar conjuntamente la edad de la embarazada, los niveles en la sangre de las hormonas beta hCG y PAPPA y el pliegue nucal del feto (se mide en la ecografía). Si los resultados de estas pruebas es mayor de 1 cada 274, se aconseja practicar amniocentesis para llevar a cabo el diagnóstico.  Hay más posibilidades de aborto y de parto prematuro debido a posibles enfermedades asociadas a esta edad. Entre ellas, la hipertensión, la diabetes o los trastornos autoinmunes. Si la tasa de aborto para la población general se sitúa en torno al 11% en el primer trimestre, en el caso de las mujeres de más de 40 años está sobre el 50%. Con respecto a la madre, hay más posibilidad de que sufra diabetes gestacional. En cuanto a cómo transcurre el parto, no hay grandes diferencias motivadas por la edad. Aunque por diferentes motivos cuanto más mayor es la madre, más frecuente es la posibilidad de recurrir al parto instrumental o a la cesárea.

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